Valoración del factor masculino en reproducción

Laura Font Bermúdez.- Bióloga / embrióloga

En la mayoría de los casos, la búsqueda de soluciones a los problemas de fertilidad en las parejas comienzan por la mujer. Ahí los estudios básicos consisten en realizar una ecografías para observar en qué estado tiene los ovarios; otras pruebas complementarias, para detectar posibles obstrucciones a nivel de las trompas de falopio; y en su caso hacerle las analíticas hormonales para descartar posibles alteraciones que afecten a la calidad ovocitaria o a la ovulación en sí. Pero, ¿y en el varón? Tal vez ese gran olvidado, que influye en casi el 50% del éxito del tratamiento, y que debemos analizar con mucho determinante. En su caso, en primer lugar descartamos problemas asociados a sus hábitos (fumar, vida sedentaria, alimentación no adecuada, etc.) y una vez conocidos todos ellos, la analítica básica y más importante a la hora de evaluar la fertilidad masculina es la realización del estudio seminal a través del seminograma o espermiograma. Existen también otras pruebas complementarias, que te realizaremos, en el caso de que el seminograma presente valores que influyan negativamente en el tratamiento, como por ejemplo la fragmentación del ADN espermático.

¿Qué parametros se analizan del semen?

La OMS (Organización Mundial de la Salud) establece una serie de parámetros esenciales a la hora de realizar una analítica seminal, dentro de los que se pueden diferenciar parámetros macroscópicos y microscópicos.
Los parámetros macroscópicos a estudiar serían el aspecto, licuefacción, viscosidad, pH y volumen. Dentro de los parámetros microscópicos cabría destacar la concentración espermática, movilidad, vitalidad, morfología y la presencia de detritos y otros tipos celulares, así como la presencia de aglutinaciones entre espermatozoides.
Del estudio de todos estos parámetros básicos, se puede determinar en cierta medida la funcionalidad de las glándulas sexuales masculinas y por lo tanto nos pueden orientar a establecer determinadas patologías o a predecir la fertilidad del varón.

¿Qué se considera un semen normal?

En 2010, la OMS estableció unos nuevos valores de referencia enfocados a considerar la muestra de semen en su totalidad, resultando así unos parámetros menos estrictos que los de 1999. Estos nuevos parámetros establecen los límites seminales inferiores de referencia, como son principalmente, su volumen (15ml), su concentración (15millones de espermatozoides), su concentración (debe superar los 39 millones por mililitro), su vitalidad (debe estar por encima del 58%) y su morfología (debe ser superior al 4%).

Capacitar para recuperar

En iCreaVida te realizaremos siempre la capacitación de la muestra, que nos va a permitir saber el número de espermatozoides que se recuperan tras procesar la muestra en el laboratorio, es decir, con la capacitación espermática podemos preveer la calidad seminal obtenida al ser procesada la muestra estando ya inmersos en el tratamiento de reproducción.

La capacitación obtenemos un dato cuantitativo, el REM (o recuento de espermatozoides móviles) que nos determina, en cuanto al factor masculino, qué tipo de tratamiento de reproducción asistida es más aconsejable:

a) Si el resultado del seminograma es bueno o muy bueno, podríamos comenzar por relaciones programadas.
b) Si el resultado es regular (entre 4,5-10 millones de espermatozoides correctos en el REM), entonces se saltan las relaciones programadas y nos dirigiríamos directamente a Inseminaciones Artificiales.
c) Si el resultado del seminogramas es flojito (de menos de 4,5 millones de espermatozoides en el REM) entonces se suele ir a FIV o ICSI, dependiendo del grado de afectación. Si hay muy pocos espermatozoides correctos aconsejable la ICSI (microinyección intracitoplasmática).

Confirmar el diagnóstico

Pese a utilizar las mejores técnicas, lo más aconsejable es confirmar el diagnóstico en muestras que presenten alguna alteración tanto a nivel de concentración espermática inicial, movilidad y/o morfología de los espermatozoides, con una segunda, o incluso una tercera muestra seminal. Hay que pensar que estado físico del hombre, sus hábitos en días previos, o incluso su tiempo de abstinencia, son factores que pueden incluir en una alteración de la prueba que no será real. Una vez confirmado el diagnóstico masculino, junto con el estudio de los factores femeninos de esterilidad, nuestro equipo médico ya puede derivar a los pacientes hacia el tratamiento más adecuado para su caso en concreto e iniciar así todo lo necesario para cumplir el objetivo deseado, ser padres.

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