La eyaculación es un conjunto de procesos musculares y neuronales combinados en los que el semen circula por el conducto de la orina hasta su expulsión por la uretra. Esta es la definición que propone el departamento de urología del Weill Cornell Medical College.

Sin embargo, no todos los hombres formalizan este proceso, por lo que actualmente existen cinco problemas de eyaculación que tratamos en esta clínica de Córdoba de reproducción asistida y de los que vamos a hablar en este post.

Eyaculación precoz

Es quizás el problema más comúnmente conocido cuando se habla de los problemas de eyaculación. El problema radica en que el hombre es incapaz de retener el semen el tiempo suficiente como para garantizar un coito en condiciones y lo expulsa, involuntariamente, ante el primer estímulo.

Muchas veces no hay ni contacto de la pareja, por lo que es un proceso donde lo mental tiene un gran peso. Causa muchísima frustración en los hombres y cierto estigma social que nada ayuda a superarlo.

El diagnóstico es sumamente sencillo: es el hombre quien lo declara en la consulta. Pero el tratamiento médico para enfocarlo, muy pormenorizado (se investiga el historial clínico, la relación con la pareja, el grado de estimulación requerido para que se desencadene este proceso, etc.). Los tratamientos pueden ser psicológicos (terapias conductistas), farmacológicos (Dapoxetina, crema anestésica… ) o la suma de ambos.

Eyaculación tardía

Es lo contrario a la precoz y se da cuando hace falta una estimulación o coito demasiado prolongado (y que por tanto molesta a la pareja). El coito normal suele durar de 3 a 5 minutos, pero en la eyaculación tardía (o anaeyaculación) suele postergarse hasta los 30 o 45 minutos. Sus causas también pueden ser psicológicas (un sentimiento de culpa por estar haciendo algo ilícito, represión, el haberse visto sorprendido en el pasado practicando un coito…) o físicas (diabetes, hipertensión, toma de medicamentos antidepresivos, consecuencias de una operación de próstata…) o una combinación de ambas. Aunque infrecuente, el tratamiento es muy sencillo y eficaz. Basta con regular los niveles de medicación y un tratamiento psicoterapéutico adecuado en caso de ser necesario.

Eyaculación débil (asténica)

Es aquella originada tras un largo período de abstinencia sexual y en la que hay una ausencia de contracciones musculares que impulsen el semen como es debido. Se presenta muy frecuentemente en pacientes con lesiones en la médula espinal (columna vertebral). Este problema de eyaculación hace que el semen no llegue con la suficiente potencia a su destino y sea muy difícil el embarazo.

Eyaculación dolorosa

Contrariamente a lo que a gente cree, esta tipo de problema en la eyaculación no es solo físico, sino que acostumbra a ser psicológico. La eyaculación dolorosa es la que presenta, en el momento de la explosión del orgasmo, dolores en las áreas cercanas al pene: meato uretral, uretra, perineo… y como hemos apuntado se relaciona con infecciones en el aparato genital, como la prostatitis, aunque en ocasiones tiene que ver con afecciones psicológicas.

Eyaculación retrógrada

Es el problema eyaculatorio que surge cuando el semen, en vez de salir expulsado por la uretra hacia el exterior, eyacula en el interior de la vejiga, acumulándose hasta que se orina y se mezcla con ella, adquiriendo un color diferente. Su origen viene de operaciones de cirugía prostática en las que el esfínter liso de la uretra prostática ha resultado lesionado.

Si piensas que puedes estar afectado por algunos de estos problemas, en nuestra clínica de inseminación artificial de Córdoba encontrarás solución a ellos, porque no solo nos dedicamos a la reproducción asistida, sino que contamos con un amplio abanico de servicios. No esperes más. Llama y te informaremos sin compromiso alguno.