La técnica ICSI, microinyección intracitoplasmática del espermatozoide, es un método empleado dentro de la FIV (Fecundación in Vitro) por el que, a través de una inyección con una microaguja, se introduce en el óvulo un único espermatozoide que anteriormente se ha determinado como el más apto para la fecundación.  Con esta inyección aseguramos que se produce la fecundación del ovocito y así facilitar más la posibilidad de embarazo.

Una gran diferencia con otras técnicas de inseminación artificial, en las que se precisan entre 50.000 y 100.000 espermatozoides, es que mediante la ICSI solo necesitas un espermatozoide por óvulo.

Una técnica nueva pero contrastada

La ICSI (por sus siglas en inglés, Intra Cytoplasmic Sperm Injection) o fecundación in vitro por microinyección es una técnica de reproducción asistida que ya lleva más de una década practicándose de forma habitual en clínicas que desean emplear tecnología puntera en reproducción artificial, por lo que puedes tener claro que su eficacia está totalmente comprobada.

Concretamente se desarrolló en 1992 como tratamiento para la esterilidad masculina y para tratar ciertas anomalías en el esperma, tales como:

  • El semen del varón presenta una movilidad disminuida
  • La inseminación artificial falla
  • Cuando se han repetido varios ciclos y han resultado fallidos
  • En caso de Diagnostico Preimplantacional (DGP)
  • No se puede realizar la Fecundación In Vitro convencional
  • Una eyaculación retrógada
  • Biopsia testicular
  • Fallo en las trompas de Falopio

Con todo, la ICSI no solo ha proporcionado el tratamiento adecuado contra la esterilidad masculina sino que ha supuesto una revolución en la reproducción asistida.

 La ICSI en cuatro sencillos pasos

Podemos describir el proceso de FIV junto con la técnica ICSI en cuatro etapas fundamentales:

1. La estimulación ovárica y el control de su desarrollo

Antes de extraer los óvulos, la mujer recibe durante dos o tres semanas una estimulación de los ovarios mediante suplementación de hormonas. En este proceso se le somete a un seguimiento de los niveles hormonales y del desarrollo de los sacos que contienen los óvulos en los ovarios (los folículos). Una vez que han llegado a un nivel óptimo, el facultativo indicará el día de la extracción.

2. La punción ovárica

Mediante un punzón se te extraen los óvulos de los folículos. El proceso es sencillo e indoloro mediante una sedación suave. Una vez extraíados, serán mantenidos en cultivo durante unas horas mientras se aíslan los espermatozoides móviles del semen, es la llamada capacitación. Luego se retira la capa externa de las células que rodea los óvulos y se practica la microinyección intracitoplasmática, en la que en cada óvulo tratado se introduce un espermatozoide seleccionado.

3. La transferencia embrionaria

Solo es necesario un día para comprobar cuántos óvulos han sido fertilizados por los espermatozoides. Y en tan solo tres días estos óvulos ya son preembriones, estando preparados para transferirse al útero. La transferencia embrionaria es un proceso sencillo donde mediante una canula se insertan los embriones en el útero para que estos se adhieran al endometrio. En esta operación no es necesario que la mujer esté sedada.

4. La criopreservación

Este proceso se materializa con nitrógeno líquido y los preembriones se almacenan en un banco de embriones con su identificación pertinente. Su finalidad es que puedan ser usados en posteriores ciclos si fuera necesario, y no habría necesidad alguna de realizar nuevamente la estimulación.

Nuestra clínica ICreaVida en Córdoba realiza la ICSI con total garantía de éxito, confidencialidad y diligencia, ya que somos profesionales en tratamientos para la reproducción asistida. Pide cita sin compromiso.