El embarazo, a través de la técnica de la fecundación in vitro, es posible gracias a una donante de óvulos y a un donante de semen, a quienes se practican todas las diligencias para asegurar la calidad de los materiales genéticos, descartando casi al 100 % la ocurrencia de embarazos múltiples y la transmisión de enfermedades infecciosas (se practican serologías) y alteraciones cromosómicas.

Alrededor de 2 bebés de cada 8.000 embarazos pueden presentar enfermedades como la fibrosis quística o la distrofia muscular; por ello, los tratamientos de reproducción asistida y la preparación endometrial de la futura mamá a quien se transfiere el embrión, fecundado en laboratorio, deben realizarse de manera totalmente personalizada, atendiendo a los grupos sanguíneos y características físicas de las pacientes, normalmente mujeres de edad avanzada, portadoras de alguna enfermedad genética o cuyos óvulos son de baja calidad para desarrollar, por sus propios medios, embarazos deseados.

Muchas de vosotras os preguntáis, cada día, acerca de si realizar este tratamiento de fertilidad in vitro, a partir de la donación de óvulos, alterará vuestra rutina en mayor o menor medida. Este artículo busca dar respuesta a cada una de vuestras preguntas más frecuentes relacionadas con la experiencia que maduráis llevar a término para vivir la maternidad plenamente.

¿Cómo se realiza la donación de óvulos?

Normalmente, son mujeres jóvenes, de entre 18 y 35 años, en plenas facultades mentales, con extraordinaria forma física y cuyos análisis han arrojado resultados óptimos que las convierten en donantes totalmente aptas. El tratamiento puede finalizar en un mes y necesita sincronizar, por un lado, a la donante de óvulos, por otro, al de espermatozoides y, finalmente, a la futura gestante.

De este modo, los materiales genéticos se cultivan de manera preliminar en un laboratorio durante alrededor de 5 días hasta que son transferidos con el embrión en ciernes.

La preparación endometrial

Las futuras progenitoras deberán someterse a un procedimiento hormonal sustitutivo que dejará el endometrio en condiciones óptimas para albergar vida. Primero, a partir de un tratamiento con estrógenos que se monitorizará a través de ecografía vaginal para observar que todo marcha en orden. Una vez comprobado que así es, se añade la progesterona que la prepara, de manera definitiva, para la transferencia embrionaria.

El tratamiento no requiere ni de ingreso ni de anestesia. Se lleva a cabo introduciendo un catéter por el canal cervical, a través del cual se introducen 1 o 2 embriones. Los avances tecnológicos y el desarrollo científico en materia de fecundación in vitro, ahora recomiendan la inclusión de un único embrión para reducir las probabilidades de embarazos múltiples.

¿Qué hacer para mejorar la capacidad de embarazo?

Es frecuente que los especialistas, atendiendo a las características de cada paciente, recomienden que el día antes acudan tras haber mantenido un reposo relativo. Sin embargo, la fecundación in vitro a partir de donación de óvulos no exige ningún cuidado adicional. La paciente podrá dirigir su rutina habitual, si cabe, de manera algo más relajada. Puede (y debe) moverse y viajar con total libertad. El 90 % de las pacientes quedan embarazadas en los 3 ciclos primeros del tratamiento.

¿Y acerca de la información de la donante?

La ley española salvaguarda la máxima confidencialidad de la identidad, tanto de las donantes de óvulos como de los donantes de esperma. Las pacientes, eso sí, pueden obtener información acerca de los hobbies de sus donantes, su edad, grupo sanguíneo o los porqués de su donación.

La donación de óvulos y la fecundación in vitro son las técnicas que combaten la esterilidad de manera más efectiva. ¿Quieres ser mamá? No lo dudes y prepárate para vivir la experiencia.