Muchas parejas desean ser padres y dedican años a perseguir su sueño, sin lograrlo. Por fortuna, hoy en día, existen diversas técnicas que permiten hacer realidad este sueño, incluso, en las condiciones más adversas. Si eres una de esas mujeres que no quieren renunciar  a la maternidad y has estado a punto de tirar la toalla, no lo hagas aún. Hay varias alternativas a tu alcance, en nuestros centros de reproducción asistida. Si la fecundación in vitro (FIV) ha fallado, en nuestros centros de Córdoba, te animamos a probar una técnica más directa, que te permitirá convertirte en mamá. El siguiente paso del Proyecto Bebe es la adopción de embriones. Te contamos en qué consiste, cuándo procede y todo lo que necesitas saber.

Te contamos qué es la adopción de embriones

En la embriadopción o adopción de embriones se transplanta al útero de la mujer un óvulo ya fecundado y en estado avanzado, esto es, un embrión. La ventaja que presenta esta técnica es que el proceso es más rápido, sencillo y directo, ya que no has de esperar con la incertidumbre de si habrá o no fecundación. Permitirá a la pareja o mujer que, en solitario, haya decidido ser madre, experimentar en su propio cuerpo los procesos del embarazo, del parto y de la crianza de su hijo.

Aunque es un tratamiento de reproducción asistida muy prometedor, puede despertar el recelo de aquellas parejas que desean que su hijo guarde algún parecido físico con ellos y conserve los rasgos de la familia, las cuales prefieren optar por intentar la fecundación con el óvulo o esperma de alguno de los miembros de la pareja.

Este embrión adoptable suele ser fruto de la donación de otras parejas, que, previamente, se han sometido con éxito a tratamientos de gametos propios u ovocitos y espermatozoides. Y han decidido donar los embriones sobrantes congelados para otras parejas.

¿Cuándo puedo optar a la adopción de embriones?

La adopción de embriones está al alcance de cualquier mujer que quiera ser madre. Con frecuencia, acuden a ella mujeres solteras o con pareja y que ya han intentado quedarse embarazadas por otros medios. Es un proceso de adopción, con la diferencia de que, en este caso, sí se van a vivir, en primera persona, las experiencias del embarazo y parto.

Aunque, por su nombre, tal vez pueda parecer lo contrario, se trata de una de las técnicas de reproducción asistida más sencillas, en la actualidad. Y es que solamente exige la previa preparación del endometrio, para la implantación del embrión. Una vez transferido el embrión, el embarazo transcurre con la normalidad propia de cualquier gestación.

Ni siquiera se exige una lista de espera y la preparación del útero receptor se realiza con un tratamiento sencillo, por medio de comprimidos orales o parches cargados de estrógeno. Además, se administran óvulos vaginales de progesterona. Este tratamiento se inicia coincidiendo con el primer día de menstruación de la mujer receptora del embrión. Mediante ecografías, los médicos irán controlando el crecimiento del endometrio. Y, una vez este sea óptimo, se procede a implantar el embrión. A diferencia de otros métodos de fecundación in vitro, en la adopción de embriones, solo se implantan dos o tres embriones cada vez.

Por último, hemos de aclarar que la donación de embriones es anónima. Por lo tanto, nunca podremos conocer la identidad de los donantes o padres biológicos de la criatura y, de igual modo, los donantes nunca tendrán conocimiento de la identidad de los receptores de sus embriones. Cada vez más mujeres deciden recurrir a este método, que, además, es mucho más económico que los demás.